El Centro de Justicia para Mujeres tiene dos objetivos básicos apoyar para que las mujeres rompan los círculos de violencia y logren alcanzar un empoderamiento social y económico.
Así lo expresó en entrevista radiofónica la coordinadora estatal de los Centros de Justicia para Mujeres, Julieta Méndez Salas, quien resaltó que los servicios que brindan son totalmente gratuitos.
La funcionaria estatal refirió que los círculos de violencia se rompen a través de un apoyo jurídico, psicológico y social “las mujeres violentadas necesitan mucho más que una demanda de carácter familiar o una denuncia ante el Ministerio Público”.
Ante los micrófonos de ABC Radio refirió que ha habido casos en los que hay que tocar las puertas de los ayuntamientos “para que a las mujeres se les ayude de diferentes maneras con cambios de domicilio, hemos hecho gestión con la Secretaría de Educación para gestionar cambios de escuela cuando es necesario”.
Son cuestiones muy complejas, cuando una mujer entra a un albergue y tarda tiempo en salir no sabe dónde está toda su vida, “recordemos que este tema no solo es de los Centros de Justicia para Mujeres, es de todos”.
Con respecto al empoderamiento social y económico indicó que este se logra en diferentes fases y que es un proceso diferente para cada mujer “hablar de empoderamiento económico no significa que encuentres solamente trabajo, significa que las mujeres se sientan capaces, que recobren su confianza que puedan tener la decisión de volver a planear su vida a partir de lo que vivieron y que tengan muchos colchones alrededor y muchas manos para poder ayudarlas a salir adelante porque no hay otra manera de que salgan adelante”.
La coordinadora estatal de los Centros de Justicia para Mujeres indicó que los últimos cuatro años han sido de mucho trabajo, de intensa gestión de todo el equipo en las cuatro sedes que hay en el estado.
Finalmente Méndez Salas consideró que lo que realmente hoy está pasando es que hay más puertas abiertas para que las mujeres puedan pedir ayuda, “no hace mucho tiempo las historias no eran tan buenas para las mujeres, en el sentido de no tener espacios para poder recibir ayuda y que la ayuda sea en los términos que ellas lo necesitan, hoy los hay”, concluyó.