En los últimos tres años en San Luis Potosí se han enviado a la Fosa Común 47 cuerpos de personas fallecidas que no fueron reclamadas por algún familiar, actualmente hay en el Servicio Médico Legista, 31 cuerpos que se encuentran en calidad de no reconocidos.
Así lo dio a conocer el doctor Alberto Rogelio Ortega Madrid, director de Servicios periciales de la Fiscalía del Estado, quien dijo que, de los 31 cadáveres no identificados, a todos se aplicó el protocolo de toma de muestras para cotejo con personas que tengan algún familiar no localizado.
Explicó que cuando se encuentran personas sin vida cuya identidad se desconoce, se aplica todo un protocolo de identificación, realizándose pruebas de dactiloscopia, genética, señas particulares, estatura, deformaciones, cicatrices, lunares, etc., muestras de odontología, ropas y pertenencias, así como antropológicas en el caso de restos.
La permanencia de cuerpos en el SEMELE va en función de lo que determinen los agentes del ministerio público que lleven la respectiva investigación, el cuerpo más antiguo en un SEMELE data de 2011.
Después de que el ministerio publico determina la sepultura de un cuerpo no reclamado por algún familiar, se le traslada a la Fosa Común que se ubica en el Panteón Municipal de San Luis Potosí, en lo que va de año se han llevado 11 cadáveres no reclamados.
“Dentro del protocolo de inhumación de los cadáveres, se deja un envase plástico con información de este, de donde se encontró, en qué condiciones, y los estudios que se le hicieron para que en determinado momento de localización de posibles familiares se realice el cortejo”.
Explicó que en el laboratorio se tiene el perfil genético para cotejar a nivel de genética que da un porcentaje de 99.99 por ciento de certeza, actualmente de los cadáveres enviados a la Fosa Común dos, han sido reclamados por familiares, ellos deciden si se dejan en la fosa o piden el cuerpo para ellos darles sepultura.
En cuento a la localización de restos óseos, éstos a diferencia de los cadáveres no pueden ser inhumados, de acuerdo con la nueva ley de Desapariciones deben conservarse bajo ciertos criterios, y no hay un tiempo establecido de preservación.
Ortega Madrid dijo que actualmente en el SEMELE se tienen dos áreas con capacidad para 16 cadáveres, y dos nuevos refrigeradores con capacidad para seis cadáveres cada uno, actualmente no se cuenta con cuerpos abandonados o en cámaras especiales.
Destacó que, en octubre de 2015, se encontró un SEMELE en condiciones no óptimas que dejó la anterior administración, el anfiteatro se hallaba deteriorado, fétido y con poca iluminación, ante esas condiciones, se determinó remodelar las áreas afectadas con lo que se eliminaron los problemas señalados.
Se remodelaron las dos cámaras frigoríficas, se adquirieron dos gavetas con capacidad de tres cuerpos cada una, se adquirieron dos ambulancias propias para la institución, con lo que se eliminaron servicios de funerarias, y se da cumplimiento a lo dispuesto en la ley.
De igual forma para evitar contaminación de muestras, se movió el Laboratorio de Química del SEMELE al área de Periciales, se fortaleció el laboratorio de Genética, al reactivarlo y trabajarlo como es debido, se trabaja en la habilitación del área de Patología, se rehabilitó el área de Infectocontagiosos y se ampliaron las estaciones de necropsia y de manera que ahora son cuatro.