Una de las principales armas de la delincuencia, los ponchallantas que arrojan para encubrir sus evasiones, quedará sancionada vía penal su portación y fabricación, a través de una iniciativa, desahogada este jueves en el Congreso del Estado, esos artefactos y su uso serán considerados como una actividad ilícita.
El gobernador confío en que esta mejora legal sea replicada en otras entidades federativas, “dado que la delincuencia organizada, utiliza los ponchallantas en sus actividades criminales que realiza en el país”.
Recordó que esos artefactos tienen como efecto colateral los daños que provoca en automóviles particulares, porque en varias ocasiones quedan diseminados por caminos y carreteras.
Finalmente, Gallardo Cardona celebró que, con esta reforma legislativa, la portación y fabricación es un delito castigado por la vía penal, “tenemos que darles más armas a nuestras corporaciones para que puedan combatir con más eficiencia a los grupos delictivos”.